Washington, Estados Unidos / Redacción:
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), de Estados Unidos, recomendó que las dosis de refuerzo de las vacunas contra el COVID-19 se modifiquen a partir de este otoño boreal, y así incluir componentes adaptados contra las variantes Ómicron BA.4 y BA.5, que en la actualidad son dominantes.
La FDA sostuvo que los fabricantes no tendrán que cambiar el biológico para la serie de vacunación primaria, señalando que el próximo año será «un periodo de transición en el que se podrá introducir esta vacuna de refuerzo modificada».
Los nuevos inmunizantes de refuerzo serían bivalentes, esto significa que las dosis se dirigirían tanto al virus original como a las subvariantes de Ómicron.
Dicha decisión sigue una recomendación de los asesores externos de la agencia de cambiar el diseño de las vacunas este otoño, para combatir las versiones más prevalentes del coronavirus.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, se estima que las subvariantes BA.4 y BA.5 son ahora responsables de más del 50 por ciento de los contagios en el territorio estadounidense y también se han vuelto dominantes en otros lugares.
A través de un comunicado, la FDA comentó que espera que las vacunas modificadas puedan usarse a principios o mediados de otoño.
Cabe destacar que Pfizer Inc junto a su socio BioNTech SE y Moderna Inc, han estado probando versiones de sus vacunas modificadas para combatir la variante BA.1 de Ómicron, que causó el aumento masivo de infecciones el pasado invierno.
Finalmente, pese a que han dicho que esas vacunas funcionaron contra la BA.1 y las variantes que han circulado más recientemente, observaron una menor respuesta inmunitaria contra la BA.4 y la BA.5.






