Hartford, Connecticut / Redacción:
Sandra “N”, dueña de “Travis”, un chimpancé, atacó a su amiga Charla “N” con una violencia pocas veces vista; sobrevivió, pero la desfiguró por completo: terminó sin poder ver y sin manos.
Se trata de la trágica historia de la mujer estadounidense, que sobrevivió al ataque de un primate de más de 90 kilos, cuya vida nunca más fue igual; “Travis”, llegó como mascota con poco menos de 3 días de nacido, lo criaron como si fuera otro de sus hijos.
Le enseñaron a lavarse los dientes, vestirse y a usar el baño; la dueña dijo que el primate inclusive navegaba en Internet, sabía utilizar el control remoto de la TV y bebía vino en una copa.
El día del ataque, Charla entró a la casa y se encontró con el animal: inesperadamente, el chimpancé se abalanzó sobre ella y comenzó a atacarla violentamente; Sandra apuñaló al primate, pero nada parecía detenerlo y llamó a la policía.
“Está matando a mi amiga”, gritó, “¿quién está matando a tu amiga?”, le respondieron, “mi chimpancé, él la destrozó, dense prisa, por favor”, rogó.
Tras un violento ataque que duró 12 minutos, los agentes llegaron, “Travis” intentó atacar a uno de ellos, pero le dispararon 4 veces y corrió hasta el interior de la casa, donde falleció.






