Manchester, Inglaterra / Redacción:
Una enfermera británica, imputada desde hace meses en Mánchester por el asesinato de siete bebés en 2015 y 2016, refutó dicha acusación.
Lucy Letby, de 33 años de edad, luego de siete meses del inicio de su juicio, compareció por primera vez ante el tribunal.
Esta ex trabajadora del departamento neonatal del hospital Countess of Chester, en el noroeste de Inglaterra, ha negado los siete asesinatos y diez intentos de asesinato de los que se la acusa.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, Letby mató a los bebés inyectándoles insulina o aire en las venas.
Al comparecer, aseguró que ser informada en 2016 de las sospechas en su contra fue «devastador». «No podía creerlo. No creo que se te pueda acusar de nada peor que eso».
Ante el Tribunal declaró que siempre había querido trabajar con niños, y fue la primera de su familia en ir a la universidad.
Al ser interrogada por su abogado, Ben Myers, negó haber hecho daño a los bebés: «va completamente en contra de lo que significa ser enfermera».
«Mi trabajo era mi vida», expresó, afirmando que «el mundo se detuvo» cuando la sacaron de la sala de neonatos.
La acusación había presentado como pruebas en su contra unas notas escritas por ella misma, las cuales se encontraron durante los registros de su domicilio.
«No merezco vivir. Los maté a propósito porque no soy lo suficientemente buena para cuidarlos. Soy una persona horrible»,»Soy mala, hice esto», había escrito la señalada.
Sin embargo, al comparecer aseguró que, lejos de ser una confesión, estas notas fueron redactadas mientras se encontraba en una profunda angustia psicológica.
Finalmente, añadió que había escrito estas palabras porque «sentía entonces que había hecho algo mal». «Pensé, soy una persona horrible (…) cometí errores sin saberlo».






