India / Redacción:
Más de 170 líderes y activistas del movimiento islámico Frente Popular de India (PFI), fueron detenidos por instar a la juventud musulmana a cometer actos violentos de naturaleza extremista en India.
En tanto, la agrupación ha explicado en su perfil oficial de Twitter, que los arrestos son una «caza de brujas» por parte del Gobierno central, dirigido por el Primer Ministro, Narendra Modi.
Las detenciones, las realizó la Agencia Nacional de Investigación (NIA), en distintas localidades de país, en al menos 15 estados, el pasado 22 de septiembre, frente a los 109 detenidos de la anterior operación.
De acuerdo con Basavaraj Bommai, responsable del Estado de Karnataka, donde al menos 75 personas han sido arrestadas, esta operación se está realizando como «medida preventiva» dados los datos que posee el NIA sobre la organización.
Cabe destacar que el PFI surgió en Kerala en 2006, luego de la fusión de tres organizaciones musulmanas pequeñas.
El Gobierno de Modi asegura que la agrupación tiene vínculos islamistas y financian el terrorismo a través de la propaganda y el entrenamiento.
Resalta que enfrentamientos entre hindúes y musulmanes son frecuentes en India. Incluso, en febrero, varias instituciones se negaron a admitir la entrada de las estudiantes que llevaran hiyab, y forman parte de la minoría musulmana, siguiendo una orden del Ministerio de Educación.
Por otro lado, cabe hacer mención que aproximadamente el 2 por ciento de la población india es cristiana y en los últimos años se han incrementado los ataques de hindúes radicales.
Finalmente, de acuerdo con la organización Persecution Relief, desde la llegada al poder del partido nacionalista hindú BJP, en 2014, se elevaron en un 60 por ciento los ataques contra los cristianos.






