Seúl, Corea del Sur / Redacción:
Unos 153 jóvenes perecieron en una estampida de miles de chicos, que celebraban Halloween en las estrechas calles de un barrio del centro de Seúl: es una de las peores tragedias del país y el Presidente prometió que investigará lo ocurrido.
La aglomeración sucedió en el popular distrito capitalino de Itaewon, donde se indicó que hasta 100 mil personas, la mayoría de adolescentes y veinteañeros, llegaron por la noche colmando callejones y calles sinuosas, en la primera gran fiesta de Seúl tras la pandemia.
El Presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, declaró un período de duelo nacional y dijo en un mensaje por televisión, que fue “una tragedia y un desastre que no debió ocurrir”.
Aseguró que el Gobierno hará una “investigación rigurosa” de las causas y emprenderá acciones, para “asegurar” que un suceso como este “no se repita en el futuro”.
“Tengo el corazón encogido y me resulta difícil contener mi dolor”, añadió en su mensaje televisado y acudió al lugar de la tragedia por la mañana, vestido con un chaleco verde de emergencia.
Testigos relataron cómo la gente intentó salir de la sofocante aglomeración, apilándose unos encima de otros, mientras los paramédicos, abrumados por el número de víctimas, pidieron a los transeúntes que ayudaran a brindar primeros auxilios.






